Es muy importante saber pasar el testigo a las nuevas generaciones. La manera de hacerlo es dando ejemplo por parte de los adultos.

Mediante el juego alrededor de una mesa aparecen situaciones que ponen a prueba a los jugadores. No sólo se trata de ganar, sino también de saber perder. Y sobre todo no hacer nunca trampas.

Existen multitud de juegos para disfrutar en familia. Desde los milenarios juegos de estrategia como el ajedrez y el Go, a las últimas versiones de videoconsolas de salón.

En mi caso aprendí a jugar a naipes con mis abuelos. Una buena merienda, un buen mazo de cartas y a pasar una gran tarde con los tuyos.

En otro orden, los adultos también juegan con dinero y por dinero. Personalmente, estoy en contra de las máquinas tragaperras. En general, las personas que juegan a ellas tienen más pérdidas que ganancias y suelen tener dependencia. Considero injusto que algunas personas se lucren por la vulnerabilidad de otras.

Los valores que podemos encontrar en los juegos de mesa son: amistad, actitud noble, diversión, desafío, desarrollo mental, el compartir, el repartir, el conocerse uno y a otros… Las alegrías y emociones de los juegos generan además gratos recuerdos y alianzas duraderas. La complicidad sería también un valor inestimable.

Bienvenidos al Arte de la Vida.

Recomendación de juegos de mesa:

Monopoly, Trivial Pursuit, Scrabble, Pictionary, Risk, Cluedo, Colonos de Catán, Rummikub, Dominó, UNO…

Recomendación de juegos de naipes:

Con la baraja española: Mus, Siete y medio, Brisca, Escoba, Cinquillo, Burro…

Con la baraja francesa: Bridge, Póker, Canasta, King, Remigio, Ocho americano…

Hans Aiguabella