Las nuevas tecnologías y las redes sociales han entrado con fuerza en nuestras vidas en los últimos años, y con ellas, han aparecido nuevos formatos de expresión audiovisual.

Las empresas son conscientes de ello, y cada vez más buscan nuevas formas de crear contenidos creativos e innovadores, pero que además tengan un fuerte impacto y sorprendan hasta el punto de ser viralizados rápida y eficazmente.

Uno de los contenidos audiovisuales que en los últimos años ha conseguido consolidarse en el ámbito de las redes sociales y que multitud de marcas están usando en sus estrategias digitales son los vídeos cuadrados que hace unos años popularizó la revista digital Playground.

El estilo moderno, original y fresco de este tipo de vídeos hizo que rápidamente ganaran una gran cantidad de seguidores e imitadores. Pero ¿cuál es la clave del éxito de este formato audiovisual? Pues bien, estos vídeos poseen una serie de características que los hace muy atractivos y que resumimos a continuación:

 

Medidas

El formato de vídeo es cuadrado, es decir, tiene una relación de aspecto (horizontal por vertical) de 1:1. El tamaño óptimo de esta tipología de vídeos es de 1080 x 1080 píxeles. Gracias a estas proporciones el vídeo es adaptativo a todos los dispositivos digitales, smartphones incluídos.

Contenido de valor y sintético

Lo bueno, si breve, dos veces bueno. El contenido de este tipo de vídeos está pensado para que no dure más de un minuto. Esto responde a una necesidad de ser directo y conciso. Resultan más fáciles de entender ya que se da información precisa y con un guión simple pero que aporta datos relevantes y que trata temas actualidad y que son curiosos para la mayoría del público.

Tipografía del texto y créditos

Las letras que se usan en este tipo de vídeos son suficientemente grandes y con una fuente que es legible para cualquier usuario. Otra característica muy importante de este tipo de vídeos es que se cita la fuente de dónde se han extraído las imágenes y la música.

Edición del vídeo

En cuanto a la edición, en estos vídeos se juega con las imágenes para captar la atención espectador utilizando planos de corta duración y transiciones sencillas que aportan dinamismo a la pieza audiovisual.

En la misma línea de apostar por un contenido audiovisual novedoso y diferente, la plataforma social Instagram decidió hace unos años implementar una nueva función conocida como Historias de Instagram, la cual permite a los usuarios grabar vídeos cortos que desaparecen 24 horas después de su publicación, y que además permiten añadir otros elementos estéticos como textos con distintos tipos de letra, fondos de distintos colores, filtros, dibujos, stickers y emojis para decorar los vídeos. Otra de las cualidades destacables de las Historias de Instagram es que permite grabar los vídeos con diferentes modalidades y efectos. Son los siguientes:

Directo

Como su propio nombre indica, esta opción permite grabar vídeos en vivo para interactuar con los seguidores y mostrarles nuestra actividad en tiempo real. Además, se ofrece la posibilidad de hacer vídeos compartidos con más usuarios en pantalla doble.

Boomerang

Con este efecto se pueden crear pequeños clips de vídeo de apenas segundos en bucle como si se tratara de un GIF.

Rewind

Esta opción permite realizar un efecto de rebobinado hacía atrás en un vídeo.

Superzoom

Esta modalidad permite animar un vídeo mediante la aplicación de distintos efectos de zoom. Cuando se pulsa sobre Superzoom se despliegan distintos efectos de zoom en el vídeo. Estos efectos son: Beats, programa de TV, rebote y dramático.

Manos Libres

Esta opción permite grabar vídeos simplemente pulsando para empezar a grabar sin tener que mantener el botón pulsado continuamente.

De estas nuevas tendencias audiovisuales se pueden extraer tres grandes conclusiones:

 

1. La aparición de estos nuevos formatos audiovisuales evidencia un cambio significativo en el panorama de la comunicación audiovisual y demuestra que los estándares de realización audiovisual están virando hacia el mundo digital

2. Los formatos audiovisuales actuales tienden a la brevedad y buscan penetrar en el público de una manera directa y emocionante.

3. Estos nuevos formatos ponen al usuario en el centro, es decir, buscan la interacción con él y le dan las herramientas necesarias para que este genere sus propios contenidos de una manera sencilla y sin necesidad de disponer de un equipo profesional. Es el momento del prosumer.

 

Por Andrés Martínez Ramoneda